¡Oh, cuál te adoro! Con la luz del día
tu nombre invoco, apasionada y triste,
y cuando el cielo en sombras se reviste
aun te llama exaltada el alma mía.
YO SE QUE ESTAS EN MI
YO SE QUE ESTAS EN MI
Yo sabia, mujer, que iba a encontrarte
más, sin saber por donde llegarías
ni cual era tu nombre, ni que harías
al llegar hasta mi, para anunciarte.
AMOR VERDADERO
AMOR VERDADERO
Tu indiferencia aumenta mi deseo.
Cierro los ojos yo por olvidarte,
y cuando más procuro no mirarte
y más cierro los ojos, más te veo.
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